La señora entra en la consulta y le pregunta al cirujano plástico, ¿Doctor, podría usted subirme un poco las nalgas?
y zazzzzzzz

"Una sola piedra puede desmoronar un edificio.Francisco de Quevedo y Villegas (1580-1645) Escritor español"
Es fácil ver los toros desde la barrera y menear el pozol para beber el shish, pero más complicado es decir lo que la gente no quiere oir, aunque en este caso, es leer y escribir. Deja tu opinión, que este mundo, al final, igual y tiene solución.

O lo que es lo mismo, la mujer política del siglo XXI está empezando a definirse por su intransigencia hacia los migrantes.
O lo que es lo mismo, el meritito Día de la Raza.

Y la América nuestra, es una vez más, como siempre tarde, pero más vale así que nunca, galardonada con un Nobel literario.
Ahora el literato y político peruano carga con un honor, que más de uno quisiera, incluído su hermano, que le dio por radicar en EEUU, la mención y galardón.
Va la felicitación desde aquí a don Mario, que tal vez jamás sepa que existo, pero que no por eso, he dejado de leerle.
A ver quién sigue. Por lo pronto, yo re apuntado al final de la línea, con la esperanza de que los últimos, de pronto, somos los primeros.
Hoy al tal Montiel, se la paso, pero a los demás, na nay...
"Una sola piedra puede desmoronar un edificio.
Francisco de Quevedo y Villegas (1580-1645) Escritor español"
O lo que es lo mismo, pésele a quien le pesare, el mundo no fue lo mismo después de él y ellos.
O lo que es lo mismo, a los gringos les encanta la palabreja, pero no arregla nada.
O lo que es lo mismo, no sólo causan adicción, también, a la larga matan.
O esta foto a la izquierda del cartel publicitario en Marruecos, en medio de ninguna parte, y que sin embargo es paso de mortales y en lugar de darle agua, pues ázucar (¡ay mojo Celia Cruz!)