domingo, 17 de octubre de 2010

La intransigencia del siglo XXI

O lo que es lo mismo, la mujer política del siglo XXI está empezando a definirse por su intransigencia hacia los migrantes.

En efecto. Tanto de este lado del Atlántico, como del otro, las mujeres (al menos las blancas) se están dando a conocer más por su carencia de tolerancia a los migrantes que por su "habilidad política de gobernar."


Con un discurso que no creo que lleve a nada bueno, desde la gobernadora de Arizona, pasando por la candidata Republicana a la gubernatura de California, la candidata al Senado por el mismo estado Carly (¡ay mojo programa de televisión), y ahora la primera minsitra de Alemania Ángela Merkel, su negatividad y crítica a los migrantes puede desatar ataques en contra de ellos como no se ven desde hace muchos años.

No es que hayan dejado de existir, pero al menos no estaban tan a flor del tintero, sobre todo, cuando estas mujeres, que vivien en lo que ellas y muchos llaman el primer mundo, tienen un discurso igual al que aquellos líderes de países del segundo, tercer, cuarto y quinto mundo, de pura intolerancia, que tanto critican.

Así las cosas, no nos sorprenda que las represalias a los ciudadanos de estas señoras, fuera, y tal vez dentro de sus países, sea la nota de color rojo en la próxima década de este siglo que apenas empieza. Si no, al tiempo.

Ahora, con todo respero al don Germán Dehesa (RIP) preguntemos al anaguado de Fox, a su mujer, mejor conocida como Dulce Poly, y toda la camarilla que "desgobernó" con ellos, incluyendo a sus vástagos, naturales, carnales y putativos: ¿duermen ustedes bien después de ver cómo eran rescatados los 33 mineros chilenos que estubieron a 700 metros bajo tierra por más de dos meses y no fueron capaces de hacer nada por los mineros mexicanos que no estaban a más de 150 metros? Como decimos en México (y tal vez ellos no lo saben porque tal vez no se sienten mexicanos), desde que se inventaron las escusas se acabaron los pen...nitentes. Que tengan, todos ellos bola de ínutiles (¡ay mojo Paquita la del Barrio) dulces pesadillas.

"Una sola piedra puede desmoronar un edificio.
Francisco de Quevedo y Villegas (1580-1645) Escritor español"

lunes, 11 de octubre de 2010

12 de octubre, 1492

O lo que es lo mismo, el meritito Día de la Raza.

Llegaron dando tumbos en el mar. Y ahora los anglosajones se quieren llevar el crédito aduciendo que los vikingos llegaron primero.

El imperialismo blanco, luchando como siempre, consigo mismo.

Al final de cuentas llegaron y arrazaron.



Hoy son casi 520 años de este encuentro, funesto para millones, agraciado para otros millones.

Lo que es un hecho, es que sin no se da, no estaría escribiendo en castellano. No tendría en nombre que tengo, ni mi amado país, como toda la América nuestra, padecería los pésimos gobiernos que hemos tenido desde entonces.

Hoy muchos celebrarán la hispanidad. Otros, la fusión de nuestras culturas y otros la tristeza de que hayan llegado los europeos con todos sus defectos y contadas virtudes.

Pero la vida sigue, y nada podrá cambiar ese pasado. En nuestras manos está, eso sí, cambiar el presente para que los que vienen, tengan un mejor futuro en este continente. La cuestión es si estamos dispuesto a hacer ese cambio.

Hey Montiel por MDCCCLXXXV vez, dinos ¿duermes tranquilo? (In memoriam, Germán Dehesa)




"Una sola piedra puede desmoronar un edificio.
Francisco de Quevedo y Villegas (1580-1645) Escritor español"

viernes, 8 de octubre de 2010

Ya era hora de nuevo



O lo que es lo mismo, Pantaleón y las visitadoras se visten de gala.

Y la América nuestra, es una vez más, como siempre tarde, pero más vale así que nunca, galardonada con un Nobel literario.

Ahora el literato y político peruano carga con un honor, que más de uno quisiera, incluído su hermano, que le dio por radicar en EEUU, la mención y galardón.

Va la felicitación desde aquí a don Mario, que tal vez jamás sepa que existo, pero que no por eso, he dejado de leerle.

A ver quién sigue. Por lo pronto, yo re apuntado al final de la línea, con la esperanza de que los últimos, de pronto, somos los primeros.

Hoy al tal Montiel, se la paso, pero a los demás, na nay...

"Una sola piedra puede desmoronar un edificio.

Francisco de Quevedo y Villegas (1580-1645) Escritor español"

Feliz cumple John, donde quiera que te encuntres

O lo que es lo mismo, pésele a quien le pesare, el mundo no fue lo mismo después de él y ellos.

Y en efecto. en unas horas, John Winston, estaría celebrando 70 años. Se dicen fácil.

Sobre todo para aquellos que llegaron y los sobrepasaron.

A él, un baboso, le cortó las alas. Que se pudrá en la prisión.

Ahora, habrá de todo. En su tierra natal, donde su primera mujer y primogéntito le harán los honores.

Donde estén la segunda mujer e hijo.

Los que hacen plata en su nombre, como con el Che, que ambos, pedían en cierta forma un mundo sin "poseer", pero cómo se han "jartado" de dolarucos sus deudos.

Pero eso es harina de otro costal.

Por lo pronto, a pesar de que no llegó a viejo, su memoria vivirá, creo yo, por muchos siglos, a pesar de sus detractores y los mismos gringos, que hoy le adoran, y entonces, allá en los 70, le negaron todo para ser ciudadano del país... como hacen hoy con los latinos. A lo mejor, más que su música, eso, el haber sido tratado como un ser humano de última calidad, es lo que nos identifica y une a uno de los genios de Liverpool.

Que en paz descanse. No faltará, a inicios del mes entrante, en el altar de muertos de los rocanroleros mexicanos. Pésele a quien le pesare.

Y hablando de muertos, hey Montiel por MDCC CLXXXIV vez, dinos ¿duermes tranquilo? (In memoriam, Germán Dehesa)

"Una sola piedra puede desmoronar un edificio.
Francisco de Quevedo y Villegas (1580-1645) Escritor español"

¿Acaso decir lo siento arregla algo?

O lo que es lo mismo, a los gringos les encanta la palabreja, pero no arregla nada.

En efecto. Recientemente la Hilaria Clinton le pidió disculpas al pueblo guatemalteco por los experimentos que los gringos realizaron en ese país allá en las postrimerías de los años cuarenta.

¿Y qué tiene eso de sorprendente?, tal vez se pregunte la lectora o lector, si es que hay quien lea estás líneas por supuesto. Y mucho.

El mentado experimento era sobre la penicilina, que tenía poco más de medio siglo de haber sido “inventada”.

¿Y?, sigue preguntándose el o la hipotética lectora. Pues resulta que el susodicho experimento era para comprobar la eficacia de un tratamiento médico. ¿La enfermedad? La sífilis. Sí, la sífilis.

Para ello, los “investigadores” y “científicos” gringos contaminaron a prostitutas (trabajadoras sexuales las llaman ellos, les dejo la maldecida sutileza del asunto), para que las chicas, a su vez, contagiaran a los presos (total, como cantaría el español Juan Manuel, es en las prisiones donde encierra sus vicios la sociedad) y a los enfermos mentales de la enfermedad.

Sesenta y tantos años después, alguien escribiría sobre el asunto. Le avisaría a las esferas de poder, para tratar de reducir el impacto de la publicación, y los gringos, ni tardos ni perezosos, le pidieron disculpas a los guatemaltecos, y para remover más la herida, prometieron investigar a fondo los hechos y aplicar todo el peso de la ley a los responsables, que a estas alturas del partido, deben de estar, por lo menos, seis metros bajo tierra.

Y después nadie me cree, o piensa que estoy loco, por no poder probarlo, de que los gringos, en su maldito afán de ser los policías del mundo y los más poderosos, enfrascados en su guerra bacteriológica, dejaron que el SIDA y el N1H1 se escapara de sus laboratorios y causaron lo que hoy es y serán, dos de las epidemias mortales del nuevo siglo.

Si no, al tiempo.

Y hablando de tiempo, continuemos la tradición de don Germán, y preguntemos a los políticos mexicanos, una vez más, creo que es la MDCC CLXXXIII, ¿han dormido bien?

"Una sola piedra puede desmoronar un edificio.
Francisco de Quevedo y Villegas (1580-1645) Escritor español"

sábado, 2 de octubre de 2010

Tlatelolco 2 de ocubre ¡No se olvida!


O lo que es lo mismo, a pesar de que los asesinos siguen libres, que jamás los llevarán a juicio, en la memoria de los mexicanos perdurará por siempre, la masacre en la Plaza de las Tres Culturas.

En efecto. Jamás Luis Echevería Álvarez y sicarios serán puestos tras las rejas. Pero que sea maldito su nombre en las páginas de la verdadera historia del pueblo mexicano.

No sólo fue un asesino, fue el orquestador de la gran debacle económica, política, social que vive mi tierra natal.

Que jamás descanse en paz y que sus hijos e hijas y nietos y nietas y toda su descendencia herede la maldición de que jamás puedan dormir con la conciencia tranquila y sus manos se manchen de la sangre que el mapache de su progenitor derramó a raudales y que donde quiera que los reconozcan les pregunten, como al tal Montiel ¿es que pueden dormir bien sabiendo que descienden de un asesino en serie?

"Una sola piedra puede desmoronar un edificio.
Francisco de Quevedo y Villegas (1580-1645) Escritor español"

lunes, 27 de septiembre de 2010

Año de mil novecientos muy presente tengo yo...

O lo que es lo mismo... cien años... más de un millón de muertos, y todo ¿para qué?

Las cosas, con mucho, cambiaron de dueños. Los latifundistas y científicos son los mismos con distintos apellidos.

Los que se comparten el poder, son los mismos.

El pueblo sigue igual.

Las adelitas, los juanes, las soldaderas, los pobres, los re jodidos, la clase media que está por desaparecer y los políticos aún hinchándose de la plata que el sudor de las masas les genera.

Y los sindicalistas, siguen la línea de aquel famoso que siempre dijo que el que se mueve, no sale en la foto. Aquel Fidel, pero no Castro, sino Velázquez, que dudo mucho que se retuerza en su tumba al ver que el gran fracaso de lo que en un par de meses, la grilla mexicana llamará el centenario de la Revolución Mexicana.
Seguimos igual cien años después... ¿lo soportaremos otros cien?

Por lo pronto ya nos dieron el circo y el atole con el dedo el 16 de septiembre... sí magnífica celebración, pero el costo... hubiese dado de comer a varios cientos de miles de mexicanos, o evitar las inundaciones en Tabasco.

Y por mantener una tradición y una memoria viva, preguntémosle por MDCC CLXXXI vez, pero esta vez a todos los absurdos políticos mexicanos, desde el presidente hasta la última burócrata ¿qué tal durmieron? (In memoriam Germán Dehesa)

"Una sola piedra puede desmoronar un edificio.
Francisco de Quevedo y Villegas (1580-1645) Escritor español"

jueves, 16 de septiembre de 2010

Las aguas negras del imperliasmo yanqui

O lo que es lo mismo, no sólo causan adicción, también, a la larga matan.

En efecto, las dos bebidas de cola tan re famosas en el mundo, que se gastan los millones en publicidad para que la gente la consuma, no sólo son representantes del imperialismo yanqui, sino que además de los valores, tanto morales (nótese en el comercial de la pepsi dirigida a los morenos, durante los años cuarenta, cuando aún eran una especie de esclavos, o por mejor decir, ciudadanos de décima categoría. ¿Qué tal la sonrisita de la güerita mientras le hace el juego de te doy-no te doy, al morenito?)
O esta foto a la izquierda del cartel publicitario en Marruecos, en medio de ninguna parte, y que sin embargo es paso de mortales y en lugar de darle agua, pues ázucar (¡ay mojo Celia Cruz!)

Bueno, sé que muchos no me creen, y otros siempre dirán que cualquiera de estos productos son más baratos que la leche, pero el daño que crean no es moco de pavo. Si no, lean sus merecedes, lo que un médico y profesor (Prof. Dr. Carlos Alexandre Fett, Facultad de Educación Física da UFMT, Maestrado en Nutrição da UFMT Universidade Federal de Mato Grosso, Brasil)t iene que decir al respecto.

**LO QUE SUCEDE CUANDO ACABAS DE BEBER UNA LATA DE REFRESCO**

Primeros 10 minutos:
10 cucharadas té de azúcar golpean tu cuerpo, 100% del total recomendado
diariamente. No vomitas inmediatamente por el dulce extremo, porque el ácido fosfórico corta el gusto.

20 minutos:
El nivel de azúcar en la sangre explota, provocando un chorro de insulina. El
hígado responde transformando todo el azúcar que recibe en grasa (Es mucho para este momento en particular).

40 minutos:
La absorción de cafeína está completa. Tus pupilas se dilatan, la presión
sanguínea sube, el hígado responde bombeando más azúcar en la corriente
sanguínea. Los receptores de adenosina en el cerebro son bloqueados para evitar mareos.

45 minutos:
El cuerpo aumenta la producción de dopamina, estimulando los centros de placer del cuerpo. (Físicamente, funciona como con la heroína.)

50 minutos:
El ácido fosfórico empuja calcio, magnesio y zinc para el intestino grueso,
aumentando el metabolismo. Las altas dosis de azúcar y otros edulcorantes
aumentan la excreción de calcio en la orina, o sea, está orinando sus huesos,
una de las causas de la OSTEOPOROSIS.

60 minutos:
Las propiedades diuréticas de la cafeína entran en acción. Orinas. Ahora está
garantizado que eliminarás más calcio, magnesio y zinc, de los cuales tus huesos necesitarían.

A medida que la onda baja sufrirás un choque de azúcar. Te pondrás
irritado. Ya habrás eliminado todo lo que estaba en el refresco, pero no sin
antes haber eliminado junto, cosas de las cuales necesitará tu organismo.

¿Y esto se lo dan a beber a los niños? Por eso existen a tan corta edad niños
con diabetes y obesidad, EVITA darles refresco de premio porque se terminaron su comida (hamburguesas, hot dog, pizza, torta ahogada) especialmente COCA. ¿De verdad amas a tus hijos?

Piensa en eso antes de beber refrescos. Prefiera jugos naturales.

"Una sola piedra puede desmoronar un edificio.
Francisco de Quevedo y Villegas (1580-1645) Escritor español"

Y hablando de migrantes ilegales


O lo que es lo mismo, a los gringos para que lo entiendan, hay que decirselo en inglés.

A continuación copio un email que me llegó de un Doctor en filosofía, que no por eso lo hago, sino porque es además un Dakota.

A ver si así los güeros republicanos y los del partidito del té, entienden las cosas por fin.

On my truck I have a bumper sticker which says, “Immigration Causes Problems Just Ask An American Indian.” It makes for a good conversation piece. However, generally, no one, certainly, most U.S. Euro-Americans, asks our (Dakota people, indigenous peoples) opinion of anything, and certainly not about immigration. Our views are considered insignificant. However, this indigenous person, a Dakota man, does have an opinion, does have a viewpoint. So, I will share some comments about this topic about which many white people, especially Republicans, racists, and anti-indigenous peoples, get very excited.

I preface my comments with the statement that I come from a people whose lands were stolen. So, my opinion will differ from those people who stole the lands. Also, I will be contrasting the behaviors of those early immigrants from those of the more recent immigrants. By “early immigrants,” I am referring to those people who came from western Europe in the period from 1492 to the first half of the 20th century. By my use of the phrase “recent immigrants,” I am referring to those peoples who generally have come from Mexico, Central America, and from South America, and who came in the second half of the 20th century to the present (2010).

LAND THEFT
The early immigrants certainly did cause considerable problems for the indigenous peoples of what is now known as the United States of America. For example, these first “boat people” stole approximately three billion acres of land in the continental U.S. Then, these early immigrants did not pay for these lands, and they still have not. In my opinion, this is indeed a serious problem. We, as indigenous peoples, and for my Dakota people, have about only one percent of the 3 billion acres we once had. Thus, we, the indigenous peoples, do not benefit from our lands, and the land-stealers, the early immigrants, reap all the benefits.

As I view the recent immigrants (most of whom are indigenous peoples), they are not here to steal the lands. The white man has stolen all the land. So, there is no land to steal for the recent immigrants. Thus, from an indigenous perspective, the recent immigrants do not pose a problem.

BROKEN TREATIES
Another serious problem is the fact that these early immigrants, these land stealers, and their government, the United States government, made approximately 400 treaties with the indigenous peoples and violated every one of them. These early immigrants are not honest and are not people of integrity. They are promise-breakers. One cannot trust them.

The recent immigrants, from Mexico, Central America, and from South America, did not make treaties with us, and, thus, they did not violate or break treaties. One point I should make is that only sovereign, autonomous, and independent Peoples can make a treaty. Once our people were strong and, thus, we made treaties with various and autonomous foreign powers, including the United States. Our Dakota people, also, made a treaty with England.

Again, from an indigenous point-of-view, the recent immigrants are not a problem for the indigenous peoples of these lands which currently bear the name of the United States of America.

GENOCIDE
One of the more serious problems the early immigrants (the Wasicu, the Dakota word for white man) caused for the indigenous peoples is what Russell Means calls “a little matter of genocide”, a phrase for the title of one of Dr. Ward Churchill’s book. Around 1500, there were approximately sixteen million indigenous peoples living in the continental U.S. Four centuries later, in 1900, the Bureau of Census, counted approximately 237,000+ native peoples. This represented a 98.5 percent population decline, if one says it nicely. If one says it not so nicely, this represents a 98.5 percent extermination rate.

The United States and its Euro-American population were efficient killers. In fact, they were so efficient that Hitler learned from the U.S. Hitler, according to Toland in his book, Hitler, supposedly the definitive biography of Hitler, said, a number of times to his inner circle how much he admired the efficiency of the U.S. genocidal programs against the indigenous peoples of the U.S. that he saw them as the models and forerunners of his own programs against the Jews, gypsies, the physically handicapped, and against everyone else he did not like. Stannard in his book, American Holocaust, a book about the holocaust of the native peoples of the U.S., says that by the late 19th century, there was “almost no one left to kill.”

I do not see the recent immigrants killing our indigenous peoples. So, again, from an aboriginal perspective, the recent immigrants are not a problem.

There are many other problems that the white man, the early immigrants, caused for indigenous peoples, such as suppression of our languages, suppression of our “religions” (our spirituality, our ceremonies, etc.), residential boarding schools, concentration camps, bounties, forced marches, mass executions, forced removals from homelands, etc. etc. etc. However, for lack of space, these will not be discussed. Suffice it to say that the recent immigrants did not cause the problems mentioned above.

One last comment I would like to make. Many, if not most, of the recent immigrants who come from Mexico, Central America, and from South America are Indigenous Peoples. That is, they are descended from ancestors who always lived in what is call the American hemisphere. Most of them (the recent immigrants), I suspect, are not from ancestors who come from Europe.

One of our teachings that I have heard from many of our native spiritual leaders is the fact that the Americas (North, Central, and South) were given by the Creator to the indigenous peoples to take care of. And, of course, the indigenous peoples did care for the land (“Mother Earth”) for thousands upon thousands of years, and it, the American hemisphere, was a beautiful country when the invaders, the exploiters, the land stealers, the recent immigrants came. Today, we see the destruction, the pollution, the poisoning of the lands (fertilizers, insecticides, etc.) and the degradation of our lands in the past 534 years since the early immigrants (the white man) arrived.

In my mind, all of the Americas are for indigenous peoples, and the recent immigrants, most of them indigenous peoples, have as much right to be here in the U.S. as the early immigrants (the white man). In my mind, when a U.S. Euro-American expresses his anger against immigration, he or she is expressing his or her racial hatred of indigenous peoples, just as he or she does here in the U.S. against the indigenous peoples who not only were here first but were always here.

Yes, immigration causes problems!

If anyone wishes to see documentation for some of the assertions, please contact me at chris.matonunpa@metrostate.edu

Chris Mato Nunpa, Ph.D.
Granite Falls

Para los que no mascan el inglés, bueno, algún día me daré el tiempo para la traducción, o si alguien se apunta, pues mejor.

"Una sola piedra puede desmoronar un edificio.
Francisco de Quevedo y Villegas (1580-1645) Escritor español"

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Bicentenario

O lo que es lo mismo, son 200 años... ¿y cuánto ha cambiado?

En efecto. Hoy es el aniversario 200 del inicio de la guerra de independencia de México de España. El famoso Grito de Dolores, a cargo del Cura Hidalgo.


Mucho se ha dicho y más se podrá decir.

Hablar de la inseguridad. Del narcoterror, la corrupción, la inudación de Tabasco (otra vez) y estados circunvecinos...

Pero hoy, me quedo con el pan y circo que se armó en la capital del país. Un espectáculo sin precedentes.

Sí, a pesar de que muchos podrán decir "al pueblo pan y circo", su seguro servilleta incluido, ha sido una noche memorable y que me ha recordado porque siempre, a pesar de todo, estoy y siento el orgullo de ser mexicano.

Mañana, tal vez, después del desfile y el regreso a la terrible y cruda realidad de mi amado país, me haga decir lo que siento de sus políticos, de sus narcos, de su corrupción... pero hoy, la hermandad con millones de seres humanos que como yo, nos sentimos orgullosos de ser lo que somos, un pueblo que pese a la adversidad, y todos los nefastos políticos desde la era española hasta nuestros días, es capaz de seguir gritando a todo pulmón ¡Viva México! (y al que no le guste, pues ya sabe que hacer).

Y por mantener una tradición y una memoria viva Preguntémosle por MDCC CLXXX vez al tal Montiel ¿Qué tal durmió? (In memoriam Germán Dehesa)

"Una sola piedra puede desmoronar un edificio.
Francisco de Quevedo y Villegas (1580-1645) Escritor español"